Hoy te quiero enseñar mi ciudad natal, Salamanca, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1988. Es una ciudad llena de vida, gracias a la cantidad de estudiantes que vienen todos los años, y además, repleta de cientos de años de historia.

De mi mano descubrirás qué ver en esta pequeña-gran ciudad y entenderás porque, todo aquel que la visita, acaba volviendo. 

índice

La Plaza Mayor

No podíamos empezar el recorrido en un mejor sitio, el centro social de la ciudad desde hace cientos de años. Aquí, antiguamente, bajo los arcos de la Plaza, se formaban dos filas de personas que iban en dirección opuesta, por un lado los chicos y por otro las chicas, de manera que se iban cruzando y conociendo.

Hoy en día sigue siendo el centro neurálgico de la ciudad. Por ella verás pasar cientos de turistas de todas las partes del mundo, contemplando los 89 medallones que la componen, las 9 puertas de entrada y los 2 pasajes centrales. Y es ahí, precisamente en uno de esos pasajes, bajo el reloj de la plaza, donde quedan los salmantinos para empezar una tarde de tapeo y que se puede alargar hasta finales de la noche.

Cada una de las entradas conectan con puntos estratégicos de la ciudad: la catedral, la Universidad, la Casa de Las Conchas…

Pero no verás todo su esplendor hasta por la noche, cuando la iluminación y la luna darán lugar a una de las vistas más hermosas de la ciudad. Todo ello, además, combinado con la tuna cantando alrededor de la plaza.

Plaza Mayor

La Universidad

Hablar de Salamanca es hablar de su Universidad.

La universidad más antigua de España (1812) y considerada como una de las cuatro mejores del mundo en época del papa Alejandro IV.

Por esta universidad han pasado personajes tan famosos como Antonio de Nebrija, Adolfo Suárez, Góngora y como no, Miguel de Unamuno, un icono en la ciudad. 

Por eso, no es de extrañar que Salamanca sea uno de los destinos principales tanto de estudiantes de España como de Erasmus, haciendo a la ciudad una de las ciudades universitarias más importantes del país. 

Puedes pasearte por su interior y admirar la fachada, un obra arquitectónica impresionante. Perteneciente al estilo plateresco, vas a encontrar una enorme cantidad de detalles que te dejarán con la boca abierta. Por supuesto, no se te olvide buscar la rana sobre la calavera, a ver si la encuentras sin ayuda… 

Por cierto, la historia de la rana es muy curiosa. Inicialmente era un elemento secundario en la fachada, teniendo más peso la efigie de los Reyes Isabel y Fernando. Una efigie que representaba el paso de la secularización de la Universidad, que dejaba de depender del papado para pasar a hacerlo de la Monarquía. Sin embargo, a lo largo de los años la rana fue adquiriendo un mayor peso, hasta tal punto que pasó a ser el elemento central de la Universidad y por la que se la conoce actualmente. Hay un libro muy interesante que te recomiendo leer sobre este tema «El desafío de la Rana de Salamanca: cuando la rana críe pelos».

Salamanca
Fachada Universidad de Salamanca (Foto proporcionada por mi amiga Ana)

La Catedral

Para mi, la catedral es el monumento por excelencia de la ciudad. Una obra arquitectónica sin paragón y que proporcionan unas vistas de Salamanca según llegas a la ciudad que te dejarán sin palabras. Unas vistas que combinadas con el río Tormes y el puente Romano te meterán directamente en un viaje lleno de historia y cultura. 

En esta catedral vas a encontrar dos partes: la catedral vieja, de estilo gótico y románico, y la nueva, de estilo gótico.

De la catedral vieja destaca por su cimborrio o Torre del Gallo. con una cúpula toda cubierta de escamas. En la entrada a la catedral vieja se encuentran dos estatuas que representan la escena de la Anunciación.

Por su parte, la catedral nueva tiene una fachada principal con una gran cantidad de adornos y decoración, como muy bien caracteriza al estilo gótico. Además, en uno de los lados de la catedral, en la denominada Plaza de Anaya, se encuentra otra puerta, la Puerta de Ramos. En esta puerta destaca una representación de Jesús entrando en Jerusalén. 

Por último, y como dato curioso que seguro que ya sabrás, la catedral se caracteriza por tener una serie de figuras raras, que no «pegan» para nada con la decoración general de la catedral. Así vas a encontrar a un  astronauta, un dragón, un conejo… El motivo de cada uno de estas figuras es que cada vez que se realizaba una restauración en la catedral, al restaurador se le permitía añadir un objetivo decorativo y cada uno de ellos fue añadiendo cada uno de estas figuras.

Salamanca
Catedral de Salamanca

La Casa Lis

La Casa Lis se encuentra enclavada en la muralla de la ciudad y destaca por su arquitectura, completamente diferente al estilo arquitectónico del resto de la ciudad. Tiene una fachada modernista en su parte norte y una fachada colorida y en hierro y vidrio en la zona sur. Alberga el museo de Art Noevau de la ciudad.

Salamanca
Casa Lis (obtenida de Flickr por Raúl Hernández González)

Puente Romano

El puente romano, otro icono de la ciudad y durante mucho tiempo el único acceso a Salamanca. 

Aunque no se sabe muy bien cuando se construyó, se cree que fue a mediados del siglo I. Como consecuencia de las diferentes reformas que ha ido teniendo, se diferencian dos grandes partes: una parte romana y una parte más moderna.

En la entrada verás un verraco decapitado, tallado en piedra y relacionada con el pueblo de los Vettones, quienes estaban en Salamanca antes de los romanos. Representa un toro y su historia se relaciona con un pastor que un día paseando se encontró un toro escarbando al lado de un árbol y al lado de esté se encontraban los restos de un puente.

Puente Romano

La Clerecia

La Clerecia, un edificio del sigo XVII y destinado a formar seminaristas para difundir la fe por todo el mundo. Es un complejo espectacular y que no te puedes perder. En el encontrarás dos grandes edificios:

  • La iglesia, cuya fachada es de estilo barroco y en su interior se encuentra el retablo de José de Churriguera con columnas salomónicas.

 

  • El colegio con un patio de tres pisos y un pozo en el centro. De aquí no te puedes ir sin visitar el aula magna, que actualmente se utiliza para actos institucionales (la inauguración del curso, investidura de doctor honoris causa…)

La Casa de las Conchas

Justo en frente de la Clerecia se encuentra la Casa de las Conchas. En sus orígenes era un antiguo palacio. Actualmente alberga la biblioteca más grande y bonita de Salamanca, además de varios eventos como la proyección de películas clásicas o en versión original. Merece la pena pasearse por su interior para admirar su belleza, así como el entorno mágico donde estudian miles de estudiantes todos los años.

Se caracteriza por su estilo gótico y renacentista. Su principal característica es su fachada, que está adornada con conchas, de ahí su nombre. 

Existen varias leyendas con respecto a este curioso adorno. Desde que fue una muestra de amor de Rodrigo Arias Maldonado a Juana Pimentel, hasta que debajo de una de esas conchas existe un tesoro. ¿con cuál te quedas?

Casa de las Conchas

Fonseca

El Fonseca era uno de los cuatro colegios mayores de Salamanca. Destaca por su impresionante fachada, con el medallón más grande de la ciudad y que representa a Santiago Matamoros. Además, en su interior vas a encontrar un gran patio de estilo renacentista.

La historia de este colegio es muy curiosa y, tuvo que ser en un pub de Irlanda (otra de las ventajas de viajar), donde un cura me la contará. Al parecer, durante la persecución de Inglaterra a los católicos de Irlanda, el rey Felipe II construyó este colegio con el fin de albergar a aquellos estudiantes que venían a Salamanca. De ahí que a este colegio también se le llamará Colegio de los Irlandeses.

A lo mejor de aquí es de donde me viene la pasión por Irlanda…

Salamanca
Fonseca. Foto bajo la licencia Creative Commons Atribución 2.0 Genéric

¿Dónde comer?

En Salamanca no te vas a quedar con hambre, ya te lo digo. Salamanca es conocido por el bueno comer y sus carnes. 

Existen dos zonas principales para comer.

  • La zona de Van Dyck, mas destinada al tapeo. Aquí existen multitud restaurantes y bares, pero yo te recomiendo que vayas al bar La Parrilla. Sus costillas al ajillo son conocidas en toda Salamanca, y no es para menos. Pruébalas y luego me dices que te parecen.
  • La zona centro, alrededor de la Plaza Mayor, con multitud de restaurantes. Entre ellos se encuentra El Bardo, justo en frente de la Casa de las Conchas. Recomendación: el cochinillo o el cordero lechal

Por último, te recomiendo que pruebes el hornazo. Una empanada típica de Salamanca que no encontrarás en ningún otro sitio de España. Esta empanada esta rellena de chorizo, jamón serrano y lomo. No te puedes imaginar lo rica que está. La venden en muchos sitios pero para mí, la mejor es la que venden en las pastelerías Gil. Eso sí, no pidas el individual ya que su sabor no tiene que ver a uno grande. 

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